sábado, 10 de junio de 2017

Grave (2016)

Ninguna nominacion al Oscar.

Definitivamente no es una película apta para cualquiera. Su estreno en el festival Sitges ocasionó más de un desmayo, siendo sincero no los culpo y no es por ser exagerado pero no he visto una película así tan perturbadora e impactante desde que vi Martyrs (versión francesa). Muchos críticos piensan que es una combinación de Ginger Snaps (posiblemente por el ansia de hermanas inseparables por devorar personas) con Suspiria (Infinidad de colores en una película de Terror), pero yo diría que no, esta película tiene alma propia gracias al perfecto debut de Julia Ducournau, siendo responsable del guion y de la dirección. 

Su visionado es una experiencia de aquellas, posiblemente inolvidable, nada placentera para ser sincero, es más, resulta hasta desagradable en muchas escenas. El comienzo insólito de la iniciación de los novatos en la escuela de veterinaria junto a sus extrañas tradiciones es un simple escaparate de lo que el espectador va a presenciar más adelante: un conjunto de escenas de canibalismo, las más crudas –y ahí el título de la película– que se ha podido presenciar en la historia del cine, posiblemente dejando a Hannibal Lecter como un juego de niños.

viernes, 9 de junio de 2017

No se lo digas a nadie (1998)

Ninguna nominacion al Oscar.

Hablar sobre un tema tan complejo como la homosexualidad no puede ser tratado de una manera tan genérica, no es lo mismo ser homosexual en una sociedad liberal que en una conservadora, en el siglo pasado o en la actualidad, en Uganda (donde actualmente son perseguidos y serlo es un crimen) o en Perú, siendo además pobre o siéndolo rico. 

El acierto de esta película en especial es que no se basa en la mera imaginación o especulaciones de una mente brillante en búsqueda de obtener riqueza a causa de un tema siempre polémico. El secreto de su convicción es que se basa en la novela homónima de Jaime Bayly, obra que funciona de alguna manera como una autobiografía en donde su protagonista es nada más y nada menos que su alter ego. En ningún momento se trata de impactar mediante la exageración ni tampoco maquillar el tema vendiéndonos un cuento de hadas.

La historia se centra en el despertar sexual del protagonista, en su despertar en la homosexualidad y su batalla de afrontar la verdad: negación al principio, confusión y una aceptación que para muchos no logra ser sincera y se camufla en el convencionalismo. ”En este país puedes ser coquero, ladrón, mujeriego, lo que te dé la gana, pero no te puedes dar el lujo de ser maricón”, aquella inolvidable frase describe perfectamente aquella sociedad limeña de aquellos tiempos y posiblemente hasta de ahora. Por cierto, como esa cita hay muchas que no pueden pasar desapercibida, ¿o no? “Me parece increíble estar así contigo… parecemos un par de cabrazos”.

jueves, 8 de junio de 2017

Ironiya sudby, ili S legkim parom! (TV) (1975)

Ninguna nominacion al Oscar.

Probablemente sea la mejor película filmada en un país que ya no existe. Es increíble y reconfortante saber que en un país tan frío, como la Unión Soviética, se pudo realizar una película tan completa, un romance que bordea finamente el drama y la comedia. 

Definitivamente es uno de los guiones más quemados y originales que se haya podido crear en la historia del cine, pero a su vez, es uno de los mejores logrados y en donde es imposible no seguir paso a paso aquella inexplicable aventura de un tipo que el mismo día en que le pide matrimonio a su novia, luego de celebrar con sus amigos, es enviado ebrio a otra ciudad en donde existe una dirección idéntica a la de él, a excepción que allí vive una hermosa rubia hasta ese entonces comprometida. 

Insólito, realmente, pero entretenido cada minuto de su visionado, un verdadero placer audiovisual, casi poético en algunas escenas. El soundtrack maravilloso y el elenco mejor aún, destacando la pareja protagonizada por Barbara Brylska (Nadya) y Andrey Myagkov (Zhenya). No es por exagerar pero no hay más palabras para describir a tamaña obra maestra.

miércoles, 7 de junio de 2017

Il buono, il brutto, il cattivo (1966)

Ninguna nominacion al Oscar.

¿La mejor película de Western de todos los tiempos? Quizá, en caso no lo fuera definitivamente sería una de las mejores, más recordadas e inigualables: su ritmo es perfecto, haciendo que su extensa duración pase totalmente desapercibida; el elenco es fabuloso, destacando un Clint Eastwood probablemente en su mejor momento; la banda sonora inolvidable, especialmente con aquella extraña melodía titulada del mismo nombre de la película; y por último, hermosa visualmente hablando. 

Criticada en su tiempo por ser demasiado violento, Sergio Leone acotó: “Las muertes en mis películas son exageradas porque quiero hacer una sátira de los demás westerns. (...) El Oeste fue hecho por hombres violentos y sin complicaciones, son esa fuerza y simplicidad las que quise reflejar en mis películas”. El tiempo le dio la razón, su existencia revolucionó el género. 

Es probable que puedan pasar mil años y no se vuelva a realizar una obra maestra de tamaña calidad. Desenfunden su revólver, disparen y salgan victoriosos de esta locura llamada vida, donde el más hábil es el que sobrevive y ya no el más fuerte.

martes, 6 de junio de 2017

Kick-Ass (2010)

Ninguna nominacion al Oscar.

Curiosa parodia a las películas de Superhéroes que comienza bien, muy bien diría yo, pero termina siendo un producto convencional con final feliz y situaciones jodidamente inverosímiles. Su ritmo a veces es desequilibrado.

En cuanto al elenco, Nicolas Cage brilla en su papel de Big Daddy dando a entender que se equivocaron en no darle el papel y pudo haber sido un superman decente, posiblemente mejor que todos los ya interpretados; por otra parte, es la aparición de estrellas desconocidas hasta ese entonces como Chloë Grace Moretz (Hit Girl) y Evan Peters (Todd) que años más tarde interpretaría al Quicksilver de X-Men.

En resumen, no es una obra maestra pero resulta entretenida, contiene muchas escenas cómicas interesantes y sus personajes aunque ridículos probablemente puedan permanecer en el inconsciente del espectador durante mucho tiempo.

lunes, 5 de junio de 2017

The Warriors (1979)

Ninguna nominacion al Oscar.

Finales de los años 70, una época difícil en Estados Unidos donde la violencia era el pan de cada día, infinidades de pandillas daban rienda suelta a robos, muertes y peleas. Con un presupuesto bastante modesto se filma una película, basada en la novela Sol Yurik, muy diferente a las que ya nos tenían acostumbrado las grandes producciones de Hollywood. The Warriors no trata de concientizar al público sobre lo negativo de la violencia, más bien su posición es sumamente neutral, ni alentando ni tampoco criticando. Ese enfoque imparcial hizo que la película en ningún momento sea un drama barato, regalándonos más de hora y media llenas de diversión, donde acompañamos a un grupo de pandilleros que son perseguidos por todo Nueva York por otras pandillas ya que se creía erróneamente que ellos habían asesinado al líder de otra pandilla muy respetado por todos. Algunos críticos reacios a su rotundo éxito acotaron que aunque resultaba bello visualmente hablando, sus diálogos resultaban ser inverosímiles, ¿pero quienes son ellos para decir esas cosas?, ¿alguna vez han formado parte de una pandilla?, ¿alguna vez han sobrevivido de ser asesinados? Entonces que se vayan a la mierda. Si hubiera sido tan increíble no hubiera ocasionado tanta violencia entre los espectadores que fueron al cine a verla, muchos de ellos formaban parte de pandillas diferentes.

domingo, 4 de junio de 2017

Roxanna (1970)

Ninguna nominacion al Oscar.

Es una película que roza la delgada línea que separa el erotismo de la pornografía. La protagonista es una joven adicta al sexo que después de todo es infeliz, sufre de soledad y hasta de paranoia. Más de una vez intentó suicidarse. A ella le encanta el sexo bizarro, cree que lo normal es muy banal, prefiriendo las relaciones sexuales con lesbianas, aunque también con hombres extraños y travestis. 

A falta de diálogos entre los personajes, se utiliza la voz en off para narrar de principio a fin lo que el espectador presencia, haciéndonos partícipes de manera tácita en sus aventuras y desventuras existenciales. Las escenas son acompañadas con música de fondo que a veces son canciones de porno antiguo y en las escenas de delirio se escucha melodías de ultratumba, jodidamente aterradoras. Por otro lado, los personajes así como el director no fueron acreditados en la película. Louise Thompson es la protagonista de tremenda e indescriptible obra. 

Su visionado más que excitar al público con muchas tetas al aire, lenguas traviesas y una voz en off sensual, es capaz de dejar al público desconcertado, hasta asqueado y mortificado. Lo que en un principio sería un conjunto de escenas que deberían deleitar al público regalándonos una experiencia impensada que cumpliría los sueños eróticos más secretos, se convierte rápidamente en una experiencia desagradable, gracias a la crudeza extrema de su relato, desesperanzador. Imposible olvidar una frase de la voz en off que resume todo lo visto: “Nothing last, only misery and unhappiness”.